Convertimos cada salida en unas prácticas.

Para navegar con tranquilidad y disfrutar en todo momento lo que el mar nos ofrece hay que conocerlo. Cada día es diferente y en este mismo día pueden darse condiciones plácidas y extremas. Un barco puede adaptarse a casi todas los retos que el mar nos propone, solo es cuestión de conocer como hacerlo. Y esto requiere su tiempo.  Tiempo, horas, días, años, esta es la cuestión.

El Travieso sale a navegar todos los fines de semana del año y en julio y agosto hacemos cruceros por las baleares o donde la tripulación decida. Esto quiere decir tiempo para navegar, disfrutar y aprender.

Las salidas a navegar son para disfrutarlas pero además aprendemos cada día algo nuevo. El espíritu didáctico de nuestro patrón nos trasmite en cada salida un capítulo de sus más 50 años de experiencia navegando. Además, los que hemos asimilado parte de estos conocimientos también nos gusta compartirlos con los más noveles.

Nuestras prácticas no siguen un plan predeterminado nos adaptamos a las condiciones del mar y la tripulación. Ya decimos que disponemos de tiempo, no hay que seguir un programa estricto para superar un examen. Hemos venido a relajarnos y a disfrutar. A veces dedicamos tiempo a la abundante y "extraña" nomenclatura náutica, a hacer nudos o al principio de Bernoulli mientras tomamos unas cervezas.

Pero también hay momentos de máxima excitación donde se desborda la adrenalina, entonces lo que antes llamábamos prácticas se convierte en entrenos: viradas rápidas y precisas sin perder velocidad, el génova y la mayor trimadas al milímetro para aprovechar al máximo el poco o mucho viento disponible, izar el spi y trasluchar sin morir en el intento ...

Hasta podemos encontrarnos con algún otro barco amigo (o desconocido) y montarnos una match race.  La otra gran pasión de El Travieso, la regata, así la entrenamos

EL PLAN

 

Nos encontramos en el bar del club normalmente a las 10 hrs. y planificamos la salida

- ¿Hay cerveza?

- ¡si!

- pues ya podemos zarpar.

Consultamos los partes meteorológicos para decidir que velas montamos y que tipo de actividad haremos. Como que a menudo no coinciden, miramos directamente al cielo, al anemómetro y guardamos el parte.  Al salir de la bocana nos encontramos con los otros condicionantes,  la ola, la corriente, la dirección del viento ... y las ganas de acción de la tripulación.  Discutimos lo que vamos a hacer, lo ponemos a votación ... y finalmente haremos lo que mande el patrón.

Se reparten las posiciones a bordo que se irán cambiando para que todos expresen sus preferencias y aptitudes.

... y a navegar !!